Celulitis Infecciosa: Síntomas, causas y relación con patologías linfáticas
Cuando escuchamos la palabra «celulitis», la mayoría piensa en hoyuelos, cremas y tratamientos estéticos. Sin embargo, la celulitis infecciosa es una entidad médica totalmente distinta. En este artículo, la Dra. Emilce Insua aclara la confusión existente entre la celulitis estética (PEFE) y la infecciosa, detallando los síntomas de alarma que no se deben ignorar. Además, profundiza en una conexión clínica vital: por qué los pacientes con patología linfática (Linfedema) son especialmente vulnerables, cómo prevenir su aparición y qué tratamientos estéticos están absolutamente contraindicados durante un brote.
¿Qué es exactamente la celulitis infecciosa y cuál es la diferencia fundamental con la celulitis estética (PEFE)?
La celulitis infecciosa es una infección localizada de los tejidos blandos localizada a nivel de la piel y el panículo adiposo superficial que generalmente se produce tras la penetración de bacterias a través de una lesión cutánea. Tiene una incidencia similar en hombres y mujeres y afecta entre un 70%-80% a los miembros inferiores.
En inglés, los términos cellulite y cellulitis no dan lugar a dudas siendo la primera la conocida como “celulitis estética” y la segunda la “celulitis infecciosa” .
Sin embargo, se trata de dos entidades totalmente diferentes , mientras que la celulitis infecciosa, es una urgencia médica ya que se trata de una infección que puede generalizarse con riesgo de sepsis y afectación de tejidos profundos ( fascitis necrotizante) , la celulitis estética /Paniculopatía Edemato Fibro Esclerotica (PEFE) se caracteriza por afectar de manera casi exclusiva a la mujer con la presencia de hoyuelos e irregularidades de la superficie cutánea de glúteos y muslos, que evoluciona de manera crónica e implica solo una alteración local.
Inicialmente, se creyó que en la celulitis estética había un componente inflamatorio el cual actualmente se considera descartado ya que la Clasificación Internacional de Enfermedades-11 (ICD-11) la incluye dentro de las “enfermedades no inflamatorias del panículo adiposo superficial” con el código EF02.3 (dermatopaniculosis deformante) como un “término de uso común, pero engañoso, ya que no tiene nada que ver con la celulitis infecciosa sino que se trata de una afección asintomática, pero que puede causar mucha vergüenza”.

¿Cuáles son los primeros síntomas de alarma? ¿Cómo puede saber un paciente que lo que tiene en la pierna o el brazo es una celulitis infecciosa y debe acudir al médico?
La zona afectada se caracteriza por calor local, edema, dolor y eritema. La afectación cutánea, también llamada erisipela puede haber ampollas hemorrágicas y pústulas que pueden progresar a úlceras y fusionarse para formar abscesos superficiales. Se pueden observar trayectos linfáticos inflamados (linfangitis) y adenopatías inflamatorias regionales.
Pueden presentarse manifestaciones sistémicas (fiebre, escalofríos y mal estado general). Requiere un diagnóstico precoz y tratamiento antibiótico adecuado pues en una minoría de casos puede evolucionar hacia sepsis grave, gangrena local o fascitis necrosante.
¿Cómo entran estas bacterias en nuestro cuerpo? ¿Cuáles son las causas o puertas de entrada más comunes?
En pacientes con patologías previas que condicionen déficits inmunitarios como diabetes descompensada, procesos oncológicos o en pacientes portadores de linfedema, las bacterias pueden entrar a través de pequeñas heridas o excoriaciones cutáneas. Por ello es tan importante prevenir estas lesiones en los pacientes con linfedema ya que la celulitis infecciosa daña del sistema linfático, empeorando la evolución del linfedema.
¿Qué relación tiene la celulitis infecciosa (o la erisipela) con el Linfedema? ¿Por qué los pacientes con patología linfática tienen más riesgo?
De manera excepcional, la celulitis infecciosa puede ser causada por una infección bacteriana de otro sitio, particularmente en pacientes inmunodeprimidos, pero en los pacientes con linfedema, dado que el sistema linfático, además del drenaje, tiene una función inmunitaria, se ha observado que son más proclives a padecer estos procesos infecciosos a partir de heridas pequeñas como pueden ser pinchazos, heridas en los pies por andar descalzos, erosiones interdigitales a partir de micosis en los pliegues entre los dedos,heridas ocasionadas por manicuras/ pedicuras agresivas, etc. Las bacterias aprovechan estas vías de entrada para desarrollar el proceso infeccioso afectando a la piel y al tejido celular subcutáneo. Además, los vasos y ganglios linfáticos que drenan la zona infectada pueden ser dañados por el proceso inflamatorio empeorando la evolución del linfedema. El 29% de los pacientes con linfedema desarrollan celulitis en un periodo de un año y los episodios repetidos exacerban irremediablemente el linfedema.

Ante la sospecha de una celulitis infecciosa, ¿cuál es el tratamiento médico a seguir?
Se trata de una infección bacteriana ocasionada en el entre el 75% y el 80% de los casos por diferentes cepas de Streptococcus (principalmente Streptococcus hemolítico del grupo G).
En aproximadamente un 10% se cree que son causados por Staphylococcus aureus; mientras que pueden estar involucrados otros gérmenes atípicos y oportunistas en pacientes inmunodeprimidos. Dado el riesgo de extensión de la infección si no se trata adecuadamente y de la importancia de establecer el diagnóstico diferencial con otros cuadros que pueden ocasionar confusión como la lipodermatoesclerosis o trombosis venosa profunda aguda, es imprescindible acudir a urgencias.
Si un paciente está en pleno brote de celulitis infecciosa, ¿puede hacerse un drenaje linfático manual o usar presoterapia?
Estos procedimientos están totalmente contraindicados durante el proceso agudo.
¿Cómo se puede prevenir, especialmente en pacientes que ya sufren de linfedema o lipedema avanzado?
Es imprescindible evitar traumatismos o heridas cutáneas en los pacientes con diagnostico de linfedema, evitando pinchazos, heridas al realizar actividades domésticas o de jardinería, lesiones en manicura o pedicura, heridas por humedad que faciliten micosis interdigitales o en a nivel de los pliegues inguinales, secando bien los pliegues cutáneos, evitar andar descalzo, etc. En relación con el lipedema, no hay riesgos de celulitis infecciosa si no se suman factores agravantes como obesidad mórbida, coexistencia de lesiones linfáticas o complicaciones infecciosas posteriores a una liposucción.

Soy la Dra. Emilce Insua, número de Colegiado 282840137. Llevo más de 40 años entendiendo que no existen enfermedades, sino enfermos.
Mi enfoque, el Idealismo Práctico™ en Medicina, une el rigor del diagnóstico personalizado que permita llegar a soluciones reales y duraderas para la salud de mis pacientes y la formación de mis colegas.



